Sophie hablaba entusiasmada de los últimos minutos del juego. El equipo al que apoyaba había ganado. No con una gran ventaja, pero había ganado. El partido había estado bastante reñido y la había llevado por diferentes estados emocionales.
Se detuvo al darse cuenta de que llevaba un buen rato hablando sin parar y miró a Blaze, que no había hecho más que algunos escuetos comentarios. No lucía aburrido, pero no podía estar segura.
—Lo siento, debes estar cansado de oírme. Hablo demasiado cuando e