Dimitri fue a sentarse en uno de los sofás y le hizo un gesto con la mano a Amelia para que se sentara también.
Ella soltó un bufido, pero se acercó y tomó asiento frente a él.
—¿Entonces? —preguntó, cruzándose de brazos.
—Ayer, minutos antes de nuestra boda, salió una noticia sobre nuestra relación.
Amelia frunció el ceño.
—¿Y por qué me entero recién de esto? ¿Qué decía? —Alzó la mano para silenciarlo—. Olvídalo. Yo misma voy a descubrirlo.
Dimitri parpadeó, desconcertado. Era la primera vez