Mundo ficciónIniciar sesión“Ella no es nada para mí, solo un maldito juego”. Esas palabras la marcaron de por vida, porque fueron el pase libre que el chico que amaba le dio a sus enemigos para que la destrozaran. Joanne había creído que el amor era real, pero para un heredero millonario como Seth “The Hawk” Ashbourne, ella solo era otro de sus retorcidos pasatiempos. Ella solo era la nerd mientras que él era el rey del campus… …pero nada es para siempre… Porque seis años después ya no son chicos, y Joanne Sachs es la que domina el juego. Un negocio ineludible los pondrá de nuevo frente a frente, y Hawk descubrirá que el amor y el odio pueden latir con la misma fuerza en el mismo corazón, en especial cuando ese corazón guarda secretos tan peligrosos. Secretos que podrían destruirlo a él y a toda su familia, mientras lo alejan del fruto de ese amor que rechazó. Porque Joanne no va a detenerse hasta conseguir su venganza, por el desprecio de Hawk y por todo lo que los Ashbourne le quitaron. Y si él quiere seguir siendo el rey del juego… bueno, entonces ella le dará la reina que él se merece… porque ella es quien tiene a la heredera.
Leer másEJF. CAPÍTULO 14. Un gran acontecimiento——JOANNE——Cuando llego a casa todavía es temprano, lo suficiente como para que la ciudad no haya terminado de despertarse del todo y, sin embargo, yo ya sienta ese peso constante en el pecho que no me deja descansar ni siquiera cuando debería, porque hay demasiadas cosas moviéndose a la vez y ninguna de ellas es precisamente pequeña.Mi niñera de confianza ya está dando vueltas por la cocina y me sonríe cuando entro.—Sigue dormida —me susurra, señalando hacia el pasillo.Asiento en silencio, y camino despacio hasta la habitación de Marie, y la encuentro exactamente como la dejé, hecha un ovillo bajo las sábanas, con el cabello desordenado y esa expresión de paz que me rompe en dos, porque sé perfectamente todo lo que podría arrebatarle el mundo si no estoy lo suficientemente atenta.Me siento al borde de la cama y aparto con cuidado un mechón de su rostro.—Siempre voy a protegerte —murmuro, aunque no puede oírme—. De todo.Y ahí es donde el
EJF. CAPÍTULO 13. Cada vez más solo——HAWK——Me gusta su sexo en mi boca, me gusta la forma en que palpita, se humedece, tiembla. Me gusta la forma en que el bizcochito se tensa mientras dos dedos de mi mano se pierden en su interior. Siento la forma en que tira de mi cabello, acercándome. Sé que le gusta esto, tanto como me gusta a mí.Y el problema es que estoy hecho mierda. Lo que sea que me hayan dado me va a pasar factura pero antes… antes voy a hacerla gritar. Mi lengua la recorre con desesperación, su sabor me inunda la boca y sus paredes palpitan alrededor de mis dedos, provocándome más deseo del que puedo realmente liberar.Lo último que escucho son sus gritos mientras se corre, y el agua de la ducha se mezcla con el calor de su vientre cuando apoyo la mejilla en él.—Mierd@... Mañana no me digas que esto solo fue un sueño —susurro y si pasa algo más… de eso ya no me entero.Está a punto de amanecer cuando despierto, con la sensación de que me ha pasado un camión por encima,
EJF. CAPÍTULO 12. Traiciones——JOANNE——¡No debería estar haciendo esto!Eso es lo primero que pienso cuando lo meto prácticamente a empujones dentro de su propia casa, sosteniéndolo por el brazo mientras Haekse deja caer contra mí con una confianza que no se ha ganado todavía, aunque actúe como si nunca la hubiera perdido, y cierro la puerta con el pie antes de girarme hacia él con una mezcla de enfado y preocupación que me resulta incómoda.—¿No estás demasiado mayor para caer en trampas tan obvias? —le suelto, soltándolo para mirarlo bien, porque tiene la mirada nublada y la sonrisa torcida—. ¿O es que te gusta meterte en problemas?Él se apoya en la pared, llevándose una mano al estómago mientras intenta enfocarme.—Necesitaba la trampa… —murmura, arrastrando las palabras con una torpeza que no le es propia—. Solo… me ayudó a expresarme.—¿Expresarte? —replico, sin entender nada, pero no me da tiempo a seguir.Apenas da dos pasos dentro del salón cuando se inclina bruscamente haci
EJF. CAPÍTULO 11. "Desvirtuar"—*—HAWK—*—El entrenamiento termina y yo sigo con la cabeza en mil sitios distintos, pero sobre todo en uno: Joanne, en cómo se veía en las gradas, y en ese beso que me robé delante de todo el mundo como si todavía tuviéramos veinte años y ningún pasado que nos aplastara.Estoy quitándome los guantes cuando Hunter se acerca con esa sonrisa suya que siempre anuncia problemas.—Oye —dice, apoyándose en la taquilla—. ¿Cenamos esta noche?Levanto una ceja.—¿Con esa cara? —me burlo—. Una cena no daría problemas y tú tienes cara de problemas.—Naaaaa… solo estoy nostálgico —responde—. Es como si el tiempo no hubiera pasado, ustedes dos siguen igual de acaramelados, solo que con menos problemas.Suelto una risa por lo bajo, negando con la cabeza mientras me cambio la camiseta.—Menos, dice… —replico—. Tenemos los mismos problemas de siempre.Hunter se cruza de brazos.—¿Tu padre?—¿Quién más? —respondo—. No puedo imaginarme un mundo en el que ese hombre quiera
Último capítulo