Los paramédicos atravesaron las puertas del hospital y, de inmediato, un equipo médico salió a su encuentro.
—Mujer gestante de aproximadamente treinta y una semanas. Sufrió un traumatismo en la cabeza… —comenzó uno de ellos sin detener el paso.
Dimitri caminaba junto a la camilla, sin apartar la vista de Amelia, intentando seguir cada palabra, aunque no podía entender todas las terminologías.
—Presenta contracciones cada diez minutos, con una duración de treinta a cuarenta segundos. Los latido