CAMERON
Decir que hablaría con mi padre era una cosa. Hacerlo era otra muy diferente.
Pensé hacerlo en el almuerzo, pero papá se ocupó con una llamada internacional, así que terminé comiendo solo en el desayunador. Bueno, no solo, Colin estaba conmigo, aunque no dijo ni media palabra.
Las palabras del tío Tom bailaban de acá para allá en mis pensamientos, no solo sobre su rebeldía, sino por las razones que lo llevaron a ello.
Desde que tenía uso de razón, papá se preocupaba por mí. En la escuela