CAMERON
Mi padre y yo acabábamos de almorzar y nos dirigíamos a su oficina, pues quería hablar conmigo sobre cambios y adiciones a mi agenda para comenzar a recorrer el camino a mi recuperación y la reconciliación con la opinión pública; sin embargo, lo que anunciaron de urgencia en las noticias nos dejó fríos.
Desde ese momento todo se volvió un desastre.
Volteé a ver a mi padre, que tenía los ojos abiertos de par en par en la pantalla, y yo mismo palidecí. Mamá y Lau…
Me puse nervioso al inst