La jaqueca al día siguiente fue infernal, Nysa sostenía su cabeza mientras se quejaba en la cama, Sky solo la observa sentado en una alfombra.
—¿Cómo dejaste que esto pasara?
—¿Acaso yo tengo el control sobre tus decisiones?
—Se supone que de mi cuerpo.
—Ay tan linda. ¿También quieres que te prepare el desayuno? —dijo sarcástico
—Jódete —comentó
—Yo no, tú sí —hizo una pequeña pausa —solo tú lloras por una experiencia lésbica que no pudiste disfrutar
Con sus manos cubrió sus ojos mientras ap