Fue un error..
Mientras el mundo se movía a su alrededor, y fuerzas invisibles buscaban a la mujer que había salvado al señor Drucker, Sol encontraba un oasis de paz en su habitación. Estaba sumergida en los densos párrafos de su libro de medicina, la quietud de la tarde rota solo por el suave roce del papel al pasar cada página. Su concentración era tan profunda que el mundo exterior se desdibujaba.
No escuchó los golpes suaves en la puerta. Fue solo la sensación repentina de una mano en su hombro lo que la