Debora salió de la habitación en busca de la enfermera tan pronto como notó que Jarli empezaba a vomitar. La preocupación se reflejaba en su rostro mientras se apresuraba por los pasillos del hospital, buscando desesperadamente ayuda.
-¡Una enfermera mi esposo no se siente bien!-Exclamó.
Finalmente, encontró a la enfermera y la llevó de vuelta a la habitación de Jarli con prisa.
-Es normal que te sientas mareado, son los efectos de la anestesia, pronto pasará-dijo la enfermera con un tono calm