Faddei
Aunque la caza requiere tiempo y paciencia, en este momento no la estoy teniendo. Ansioso, abro la app de las cámaras de seguridad en mi teléfono y seleccionó las de su habitación, lo que veo me hace tensar la mandíbula.
La maldita Vítale tiene un hermoso cuerpo.
Camina en bragas y sostén de un lado a otro mientras desempaca, sus movimientos elegantes le salen de forma natural, no se ve para nada descuida, su cabello es largo y cae por un costado.
Su piel es blanca, no tiene ni una marca de tinta y cuando se inclina para sacar ropa de la maleta mi atención se clava en la curva de su espalda. —Mataré a Helena. —Dice sacando demasiada lencería para ser una empleada común. —¡Mierda! —Allí su educación no resalto, saca un vibrador rosado con venas pronunciadas.
Toma su celular y hace una llamada. —Te mataré ¿Como se te ocurre empacarse todo eso? —Sus mejillas están rojas, tomó asiento en la cama. —No, eres una anormal ¿Como me dices tal barbaridad? No me acostaré con mi jefe solo