Mabel
Desperté de golpe con los pulmones ardiendo y la certeza de que algo estaba mal incluso antes de abrir los ojos, la oscuridad fue lo primero que mis ojos reconocieron, intenté moverme y el mundo giró.
—Faddei… —intenté decir.
Mi voz no salió y el recuerdo traicionero me hizo sentir como una idiota. Mi garganta arde ansiosa de agua.
Me incorporé con dificultad y el mareo volvió a sacudirme, cerré los ojos, respiré hondo, obligándome a pensar con claridad.
No entres en pánico, no todavía.
Las luces se encendieron y debi volver a cerrar los ojos por el cambio brusco, fue abriendo mis parpados con lentitud hasta adaptarme, estaba en una habitación que no era la mía.
Suspire al verme vestida y sin heridas, la bata seguía cubriendo mi piel, estaba mal cerrada, y debajo sentía la tela de la ropa interior, no había dolor agudo y eso era importante.
Apenas mis pies tocaron el suelo se encontraron con una alfombra suave, era un lugar lujoso y cada paso me costaba, sentia la pesadez del m