Capítulo 33

Mabel

Después de vivir una noche hermosa e inolvidable, terminamos en aguas residuales.

—¡Señor, está herido! —gritó Vicenzo haciéndome estremecer de pies a cabeza, mi preocupación fue de inmediata, mi corazón comenzó a palpitar con desenfreno y el nudo de mi garganta se hizo presente.

—No es mortal, seguimos avanzando.

—Amor… bájame. —Le dije amor, pero no me arrepiento. —Necesito ver cuán grave es.

—Perdimos a dos de los nuestros. ¡Maldita sea! Señor está herido, deténgase.

La voz de Vic
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App