Faddei
Nunca fue parte del plan que me mirara así mientras la hacía mía, que sintiera una jodida satisfacción cuando dijo mi nombre entre gemidos, que su piel fuera tan calidad y su cuerpo tan perfectamente hecho para mí, Mabel encaja en mi vida y eso no es correcto.
Es un instrumento de venganza.
Es un instrumento de venganza.
Es un instrumento de venganza.
Lo repito tres veces más, debe grabarse en mi mente y desechar lo que despierta en mí, ella no es ajena, según la investigación Mabel, es reservada, cuidadosa y no confía, tanto que para formalizar su noviazgo se tardaron varios meses, ese imbécil, yace en el sótano esperando por mí.
Nadie tendrá la posibilidad de tocarla, de mirarla con deseo o codicia a mi esposa. Froto mi rostro con frustración, pues estos no deben ser los pensamientos de un asesino, porque ella me odiará por haberla utilizado.
Suspiro.
La habitación aún está en penumbras cuando abro los ojos, no salimos a cenar y nos encerramos en la habitación por hora