Mabel
Pedirle fidelidad a un desconocido es otra locura más que me sobrepasa. Ya viví una mala experiencia y definitivamente no quiero que otra mujer toque al hombre que es mi esposo.
Reconozco que la azafata me hizo sentir incomodidad, pero escuchar a Faddei decirle. “Ya escuchaste a mi mujer, ella lo hará” ocasionó que mi pecho palpitará con demasiado fuerza.
No debo confiar del todo, no otra vez, no después de aprender lo que cuesta recomponerse cuando te rompen sin pedir permiso, aunque B