La pregunta de Richard resonó en el comedor, sembrando nuevas interrogantes en la mente de todos.
—¿Quién más podría saber dónde está ahora? —murmuró Javier, pensativo—. Si mi padre no lo encontró en el lugar donde Soraida lo escondió... ¿dónde podría estar?
Valentina se llevó una mano a la barbilla, reflexionando. —¿Alguien más sabía de la existencia del cofre? ¿Alguna amiga cercana de mi madre? ¿Algún familiar? Ella debió haber confiado en alguien lo suficiente como para contarle un secreto t