Tu padre... seis meses antes de que te trajera a Villa Esperanza, estaba muy distante. Siempre conversábamos, éramos confidentes, pero en esos días... evitaba mis preguntas, se encerraba en sí mismo. Aun así, un día, la angustia lo desbordó. No pudo más y comenzó a contarme todo.
—Tu padre y tu madre se enamoraron perdidamente, fue un flechazo de esos que pocas veces se ven. Pero el padre de tu madre... tu abuelo... nunca lo quiso. Lo despreciaba por ser un hombre humilde, un trabajador sin for