Samantha
Después de confirmar con Harry la hora y el lugar de nuestra salida, me dirijo a la habitación para decírselo a las chicas. Al entrar, las encuentro acostadas, hablando en voz baja. En cuanto me ven, ambas hacen silencio de inmediato.
—¿De qué hablaban? ¿Y por qué se callaron cuando entré? —pregunto, entornando los ojos y cruzándome de brazos.
Ellas intercambian miradas rápidas.
—De nada. No estábamos hablando de nada. ¿Por qué preguntas? —contesta Alex, visiblemente nerviosa.
—¿Me est