Capítulo cincuenta y nueve.
Ethan sostuvo la mirada de Ylva con determinación, aunque en su interior había incertidumbre, ya que no sabía donde estaba el paradero de los Reyes.
—La encontraremos —le aseguró, aunque sabía que no podía garantizarlo del todo—. Te prometo que estaré contigo en cada paso.
Era una promesa que no necesitaba pruebas, ella lo sabía. Ethan siempre estaba a su lado.
Después, la mirada de él se suavizó, consciente de que ella aún estaba débil.
—¿Quieres que te busque algo de comer? —preguntó—. ¿O pre