Antonella se encontraba consternada. No se esperaba para nada aquel obsequio tan bizarro de parte de Velkan. Además, había regresado relativamente temprano de su expedición y no con lo que a ella realmente le importaba.
¿Es que acaso pretendía desobedecerla? Poco a poco parecía dejar de ser aquel lobo que no cuestionaba nada y que cumplía con lo que ella le decía sin chistar. En definitiva su autonomía había avanzado mucho en comparación de cuando se hallaban en el pueblo y eso sí que estaba fu