Los días siguientes para Lula fueron una mezcla de rutinas domésticas, momentos apasionados y esfuerzos por descubrir el paradero de su madre. La casa de Brad se convirtió en un refugio para ella, un lugar donde podía relajarse y encontrar una cierta paz, aunque su corazón aún estaba dividido entre la incertidumbre de su búsqueda y ese frágil paz que en el fondo de su corazón sabía que no sería duradera. Durante el día, Lula se familiarizó con los quehaceres de la casa. Brad le mostró cómo func