21. BROMA
Hacía aproximadamente un mes que estaba con Sean.
Aunque el ADN había confirmado lo que imaginaban, ella no se sentía cómoda en su compañía. Ni, mucho menos, le decía “papá”. Ella y su madre habían sufrido demasiado por el desprecio de ese hombre.
Sin embargo, sin otro lugar al cual poder ir y en su estado, trataba de mantener un diálogo cordial, aunque en el fondo sentía rabia, pues ese hombre, que era su progenitor, no se diferenciaba demasiado de Niko.
Hasta ese momento había evitado ir a ve