20. KENNY
Niko estaba furioso desde el momento en que Kayla había huido bajo sus propias narices.
La había buscado en el club, en el que era o había sido su apartamento y, por supuesto, también había rastreado su teléfono.
Tenía un informante en el hospital donde estaba su madre, pero parecía que a Kayla se la había tragado la tierra.
Ni siquiera había usado el dinero que le pagó por su mes de compañía. Parecía que había pensado absolutamente en todo.
Luego de la rabia inicial, decidió hacer caso omiso,