La sangre que revela secretos
En el hospital de la ciudad, la tensión era insoportable. Carlos caminaba de un lado a otro por el pasillo, con las manos entrelazadas, mientras Lía permanecía sentada, abrazada a sí misma, los ojos hinchados de tanto llorar.
Las puertas de la sala de operaciones se abrieron de golpe, y un médico salió con expresión grave.
—Necesitamos sangre con urgencia. La herida en la cabeza ha provocado una hemorragia interna y Alondra está perdiendo mucha sangre.
Carlos se ad