POV Elena
La decisión de mantener distancia era lo único que me quedaba. Carlos era un hombre comprometido, y yo iba a respetar eso, a pesar de la corriente invisible que me hacía perder el control de mis pensamientos, todo debía quedar enterrado en la racionalidad.
O al menos eso intentaba repetirme cada noche. Pero los sueños no obedecen a la voluntad.
Esa noche volvió. No el Carlos de ahora, sino el otro, el de otro tiempo, el que ya había amado antes.
** Marruecos 1946*
El aire ol