Varios carros llegaban a la casa de negocios de los Romanov, el toro Santtorini estaba en su Chevy Bel Air Rojo intenso y con una mirada crítica evaluaba la situación mientras esperaba que sus hombres armados se posicionarán frente para protegerlo. se quedó viendo la casa dónde siempre se hacían los acuerdos, era una zona neutral a las afueras de la ciudad. Confiado por sus más de 15 hombres que formaban parte de escolta personal, comprobó que no había peligro.
Finalmente bajó del auto y ava