La Capa del Ruido Blanco había sido un triunfo táctico, Lysander, de tres años, era una maravilla de la modulación consciente, a voluntad, podía dejar de proyectar la pureza cristalina de su Habilidad Inmortal y envolverse en una densa niebla de Complejidad No Conectada, simulando los patrones de pensamiento caótico e ineficiente de una mente adulta funcional. Su señal sensorial había desaparecido de los radares de Cronus Group, reemplazada por el murmullo estadístico de la humanidad promedio.