El primer tercio del Año de la Inmunización Sensorial había sido una victoria táctica, Lysander había aprendido a percibir el ruido bajo de la simulación trivial —la adulación vacía, la exageración social— como un zumbido de fondo, no como una amenaza existencial, la modulación de su Habilidad Inmortal se había recalibrado de "destrucción total" a "vigilancia pasiva", gracias al anclaje inquebrantable de Kael y la compasión de Elara. Sin embargo, la calma trajo consigo una nueva y sutil crisis