El aislamiento de "El Silencio" no tardó en dejar de sentirse como una estrategia de defensa para convertirse en la única realidad deseable. La casa de madera y vidrio, diseñada por Lysandra con una profunda comprensión de la hipersensibilidad, era un nido de paz. Elara y Kael habían entrado en una rutina diaria dictada por la verdad y la transparencia, un contraste abismal con los años de mentiras corporativas y matrimoniales que habían vivido. La vida en el refugio era, en sí misma, el Antído