Después de un sustancioso desayuno y una nueva sesión de sexo bastante vigorosa y exigente, Goldie y yo nos cambiamos de ropa. Tal como lo prometí, quiero darle la oportunidad para que haga realidad todos sus sueños. Además, también hay planes especiales para los dos, porque, a partir de hoy, he decidido darles un vuelco completo a nuestras vidas.
―¿A dónde iremos?
Nos miramos a los ojos a través del reflejo del espejo. Sonrío, henchido de la emoción.
―¿Es una sorpresa?
Me sigo anudando la c