La observo desde la distancia y me quedo anonadado con la belleza de mi mujer, su ingenio, su intelecto, pero, sobre todo, con su dulzura y encanto especial. Carajos, ¿quién iba a decir que me iba a enamorar de esta manera?
―Me gusta tu enfoque, Goldie.
Le responde Gonzalo con cara de satisfacción al revisar los primeros puntos del plan de campaña que le ha propuesto mi mujer después de que mi amigo le presentara sus objetivos empresariales. Me mantengo sentado en el sillón, mientras los obser