A la mañana siguiente.
Al abrir los ojos me encuentro de frente con un par de preciosos ojos oscuros que me miran y me veneran de una manera especial. Mi boca se seca y los latidos de mi corazón se disparan a toda velocidad. Amo lo que estamos construyendo juntos. Mis noches y mis días son totalmente diferentes desde que comparto cada uno de ellos con el hombre de mi vida. Él se ha convertido en el centro de mi universo.
―Buenos días, hermosa.
Extiendo mi brazo y apoyo la palma de mi mano sob