Mi amigo me mira con suspicacia.
―Hablaremos de negocio, pero antes tienes que hablarme de lo que está pasando con esa chica ―gira su cara y observa hacia la puerta de la casa para asegurarse que ninguna está cerca para oír lo que va a decirme―. Te juro que acabas de dejarme perplejo al verte con ella en plan romántico.
Ruedo los ojos y trato de cambiar el tema.
―Agradezco que hayas venido, Gonzalo ―le explico al acercarme a él―, he estado pensando al respecto de todo lo que me ha pasado y