Tres años después.
Lidia.
Cómo siempre, mis cuñadas no escatimaron en gastos.
Parece una fiesta de la realeza. Todos los caballeros con elegantes smokings, y todas las damas con vestidos de gala preciosos. Parecen príncipes y princesas.
- Wow. ¿Estás celebrando tus cinco años casada? ¿O te confundiste y pediste algo para los 25 años? - Sierra estaba encantada, lo sé por su mirada.
— Trate de no ser tan extravagante. Pero ya sabes cómo son mis cuñadas. No sé llevan con la sencillez.