Lidia.
25 años de matrimonio, wow, ésto es realmente increíble, llevó 25 años viviendo, comiendo, y durmiendo con el mismo hombre, Emmett es como el vino, entre más grande, más bueno.
— Buenos días Fénix.
— Buenos días amor. Felices 25 años.
— Los más felices de mi vida. Sin duda. — Me dió un cálido beso.
— ¿Listo para nuestra fiesta?
— No. No me gusta compartir tu belleza con nadie.
— Mi belleza no es la gran cosa ahora.
— Para mi sigues siendo la mujer más hermosa del mundo.
Te amo.
— Yo te amo mucho más.
— Feliz aniversario. — Nuestra pequeña hija entro a la habitación. Le decimos pequeña por qué es la más chiquita, tiene 14 años, y claro que Emmett y yo la tenemos muy consentida. Es la única niña de nuestra pequeña familia.
- Isabel te dije que no vinieras a molestar a nuestros padres.
- Roy de 17 entró a regañarla. Siempre lo hace. No me sorprende.
— ¿Qué hacen ustedes dos molestando a mis papás? —
Ahora llegó nuestro primogénito, John que tiene 24