El hospital olía a antiséptico y muerte. María estaba confundida; el ataque de Roberta casi termina con ella, pero el beso de Enrique la había dejado en un estado de shock.
"Gabriel vino... estuvo aquí", pensaba mientras Enrique la estrechaba entre sus brazos. Enrique, por dentro, ardía de celos: "María será mía. Borraré cada rastro de Gabriel de su piel".
Gabriel, tras ver la escena del beso, terminó en una cantina de mala muerte. El alcohol no lograba quemar la imagen de María en brazos de ot