Airin se dirigió hacia su siguiente clase. A medida que caminaba por los pasillos, se encontró con la mirada de algunos de sus compañeros de clase. Algunos parecían indiferentes, otros la observaban con curiosidad, pero ninguno podía ver la tormenta de emociones que se agitaba en su interior.
Al llegar a su destino, Airin se encontró con el profesor que impartiría la clase del día. Era un chef con una reputación impecable y un enfoque riguroso hacia la cocina. Aunque Airin sabía que sería un de