Airin se sentó en la fría sala de espera del hospital, con la mirada fija en la puerta de la unidad de cuidados intensivos. La incertidumbre y la preocupación pesaban sobre ella, haciéndola sentir como si estuviera atrapada en un interminable estado de espera. Cada segundo que pasaba parecía una eternidad, y el silencio opresivo del lugar solo amplificaba su ansiedad.
Miró furtivamente su teléfono, esperando ver algún mensaje de sus amigos o noticias sobre la condición del chef Ko, pero la pant