Los días transcurrieron tranquila y felizmente en la pastelería después del regreso de Airin. La rutina se estableció con la misma calidez y amor que siempre, cada día lleno de la dulce fragancia de los pasteles recién horneados y la alegría de servir a los clientes.
Una tarde soleada, mientras Airin y Katy estaban ocupadas preparando los pedidos del día, una pareja entró en la pastelería. La figura familiar de John, estaba acompañada por una joven radiante. Su rostro irradiaba felicidad y suav