Airin regresó a casa con el corazón lleno de emociones encontradas después de su graduación. La pastelería, que había sido su refugio durante tanto tiempo, ahora la recibía con los brazos abiertos, lista para darle la bienvenida de vuelta a su mundo de azúcar y harina.
A su lado, Ryu, el Chef Ko, caminaba con paso seguro, llevando consigo el aroma de la cocina y la promesa de nuevas aventuras culinarias. Habían decidido tomar juntos el camino hacia la pastelería, un gesto que Airin apreciaba pr