Airin estaba ocupada en la pastelería, atendiendo a los clientes y preparando algunos de sus exquisitos pasteles. La campanilla de la puerta sonó, anunciando la llegada de un nuevo cliente. Levantó la mirada y se sorprendió al ver a Ryu parado allí, con una sonrisa cálida en el rostro.
Airin: ¡Ryu! ¡Qué sorpresa verte por aquí!
Ryu asintió con una expresión amable mientras se acercaba a ella.
Ryu: Hola, Airin. Espero no interrumpir demasiado.
Airin: ¡Por supuesto que no! Siempre es un placer ve