Nuestro segundo día aquí en Maldivas, hasta ahora sigue siendo increíble. Salimos todos juntos a desayunar a pocos pasos de la villa. Menos mal que hoy me he levantado temprano porque no quiero perderme otra comida con los demás como la de anoche. Total que no nos presentamos a cenar con ellos.
La zona de desayuno es un restaurante que nos sirve comida gratis, incluso el café y las cosas.
—Entonces, ¿Mike y Lucas compartieron una villa?— Clark preguntó.
—Claro que no—. replicó Lucas, lanzándono