La mujer suspiró y se giró, llamando a Raven. Unos segundos después, él apareció en la puerta, con una expresión de sorpresa y algo de incomodidad.
— Sunny, no esperaba verte — dijo, rascándose la nuca.
— Hola, Raven. Necesitaba hablar contigo. ¿Es un mal momento? — pregunté, tratando de mantener mi voz firme.
Él miró hacia el interior del apartamento y luego de nuevo hacia mí.
— No, está bien. Pasa — contestó, abriendo la puerta por completo.
Entré al departamento y, de inmediato, noté a la mu