A las 3:00 p.m., llegué a las oficinas de Access Law y fui recibida por la recepcionista, quien me condujo a una sala de reuniones. Poco después, un hombre de mediana edad, con una expresión amable y profesional, entró en la sala.
— Buenas tardes, Sra. Van Der Veer. Soy el abogado James Anderson. Entiendo que está enfrentando una demanda por difamación. ¿Podría proporcionarme más detalles sobre el caso? — dijo, estrechando mi mano.
Le expliqué toda la situación, desde mis descubrimientos sobre