Raven, notando mi repentino cambio de semblante, me miró con inquietud.
— ¿Ocurre algo? — Levanté la mano en señal de que necesitaba un momento.
— Es mi madre. — le expliqué con un deje de ansiedad en la voz, y al cabo de unos segundos añadí. — Tengo varias llamadas perdidas de ella, y eso no es usual
El tono de marcado resonaba en mis oídos, mientras esperaba ansiosamente a que mi madre contestara la llamada. Finalmente, escuché su voz al otro lado de la línea.
— ¡Sunny, por fin contestas! ¡Ha