Desperté con una sensación de serenidad que no había experimentado en mucho tiempo. Los cálidos rayos del sol se filtraban suavemente por las cortinas entreabiertas, bañando la habitación con una luz apacible. Abrí lentamente los ojos, encontrándome envuelta en la reconfortante presencia de Raven. Aún podía sentir la calidez de su piel contra la mía, recordando la entrega y pasión de la noche anterior. Me encontraba recostada en la cama, con la cabeza apoyada en su pecho, escuchando el ritmo ac