...Atención, señores pasajeros. Por favor, manténganse en sus asientos y abrochen sus cinturones. La tripulación de cabina se prepara para el despegue. En breve vamos a despegar.
Oí la voz clara y calmada que salía por la bocina del avión, pero para mí, fue una sentencia.
Enseguida, los nervios en el estómago se alarmaron. Sentí que el nudo en mi garganta subía, denso y agrio, causando casi un vómito. Pero me aguanté, tragando saliva con fuerza.
De repente, la bocina dijo que nos abrocháramos e