Nadie supo decir en qué momento exacto ocurrió. No hubo un aviso, ni una alarma, ni siquiera una discusión que pudiera señalarse como el origen. Solo una ausencia que empezó a sentirse demasiado grande para ignorarla. Como cuando entras a una habitación conocida y algo está mal, aunque no sepas todavía qué falta.
Valeria lo percibió mientras revisaba una de las pantallas secundarias. No buscaba nada en particular. Ese era, quizás, el problema. El hábito reciente de confiar en que, si algo era i