Voy tambaleándome como puedo por la casa en busca de Mattia. Debo concentrarme para llegar hasta él y averiguar qué quiere, aunque no estoy segura de poder encontrarlo entre tanta gente estando ebria. Todo da vueltas, siento que estoy separada de mi cuerpo y este se mueve automáticamente.
La fiesta continúa, la casa es un completo desastre y temo que mañana esto podría empeorar, ya que la celebración durará unos tres días. Maldición.
Es increíble que todos estos hijos de dioses estén aquí por m