Dianco De Luca clavó su mirada en Marcus, estudiando atentamente su reacción ante la reveladora prueba de ADN. Tras unos tensos segundos, carraspeó y se decidió a romper el silencio.
—Así es, Marcus. Maya Jones es mi hija, y sé de buena fuente que la has estado buscando desesperadamente desde que huyó con tu mano derecha, Dan.
Marcus apretó la mandíbula al escuchar eso, sus ojos destellaron con una mezcla de furia y anhelo.
—¿Y eso a ti qué te importa, viejo? ¿Qué demonios pretendes al venir a