Rita Jones caminaba por las calles de Palermo, mientras su mente trabajaba a toda velocidad para encontrar una manera de vengarse de su hija y, de paso, obtener el dinero que tanto necesitaba.
Las únicas joyas que le quedaban pesaban en su bolso, un recordatorio constante de lo bajo que había caído. El sol siciliano castigaba su piel, haciendo que el sudor corriera por su frente.
Exhausta y sedienta, decidió entrar en un bar para tomar algo y reagrupar sus pensamientos. El lugar estaba casi va